Hoy es un día de esos llamados “especial” para mí. Nuestra querida amiga Anamá cumple uno de los sueños con los que nos hacen soñar de niños y nos difumina el paso de los años y las experiencias vividas. Especial, porque es un día especial para alguien especial para mí. Alguien que entre dosis de inocencia y atrevimiento, puede presumir de haber dicho siempre lo que pensaba, eso -en mi opinión- es ser especial (porque casi nadie logra llevarlo a cabo). Ana ha sido mi compañera de trabajo pero -por encima de todo- un ser que nos ha enseñado a todos lo que es ir de frente. Eso, en un ambiente de caza de brujas, resalta de sobremanera. Ana, es y será siempre… agua y cristal. Ahí estaremos hoy, a tu lado, como tú siempre has estado al nuestro. Que disfrutes de un día extraordinario!!!.
Acabo de llegar del viajecillo de novios y me estoy poniendo al día con el correo, blog y demás…
Acabo de leer tu post y no tengo palabras… (*snif)
Siempre he tenido claro que hay amigos a los que ves dos veces al año por el “cada uno ha de seguir su camino” pero que para mi siempre estarán presentes en los momentos especiales. Y vosotros para mi ya sabes que sois de ellos.
Gracias por vuestra compañía, y gracias por este post que me ha puesto los pelos como escarpias…
Menudo poeta que estás hecho tío!
Abrazos para ti y para Julia, un verdadero placer haberla conocido ^^
Hablamos…